Una empresa, ya sea un acopio o una explotación agropecuaria, puede tener recursos financieros escasos y un punto de equilibrio dado a partir de su estructura de resultados. Del cumplimiento de determinados resultados económicos y financieros depende su supervivencia.
Si bien a la larga los resultados positivos y negativos derivados de la exposición completa a las fluctuaciones de los precios es posible que se compensen, también es probable que las pérdidas producidas en uno o varios períodos sean tan grandes, que la empresa no sobreviva para ver los años de precios buenos.
Se suelen oír a productores y empresarios diciendo que en los últimos años, con la gran suba en el precio de los granos, habían ganado lo suficiente como para recuperar pérdidas de años anteriores. En el camino, muchos productores no llegaron a ver la gran suba y otros han tenido que afrontar costos financieros muy elevados.
Cuanto mayor sea la escasez de recursos financieros y más ajustado se encuentre el punto de equilibrio, mayor importancia se le debe dar a la administración de los riesgos del negocio.
¿Quienes están expuestos al riesgo precio?
Expuestos al riesgo se encuentran todos aquellos que en el futuro están obligados a comprar o vender granos. Quienes concurren al mercado de futuros para establecer coberturas se denominan HEDGERS, entre los que encontramos:
- Productores: generalmente intentan cubrirse de una baja en las cotizaciones del grano que tienen almacenado o que van a cosechar.
- Acopiadores: pueden establecer coberturas vendedoras o compradoras.
- Industriales: establecen coberturas para protegerse de aumentos en las cotizaciones que repercutan en sus costos, o bajas de las mismas que reduzcan el valor de sus existencias.
- Exportadores: buscan cubrirse contra alzas de precios de la mercadería que han comprometido y aún no han adquirido.
Cualquiera de éstos, está expuesto al riesgo precio si está comprado o vendido en el mercado físico.
En este blog trataremos de analizar las diferentes oportunidades de negocios, inversiones y novedades para quienes estamos vinculados al agro argentino.
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lunes, 6 de junio de 2011
jueves, 2 de junio de 2011
Los riesgos en la empresa agropecuaria. Introducción a la cobertura con FUTUROS Y OPCIONES.
Los hechos del futuro no son perfectamente predecibles, por lo que en todos los aspectos de la vida aparece el RIESGO.
Existen al menos dos definiciones de riesgo, una económica o financiera según la cual el riesgo es la "variabilidad de los posibles retornos al valor medio esperado de los mismos"; y la que podemos encontrar en cualquier diccionario de la Real Academia Española que nos presenta al riesgo como la "contingencia o proximidad de un daño".
Como puede observarse las definiciones difieren en un punto fundamental: en finanzas el riesgo es considerado como la "variabilidad de los retornos", mientras que la definición hallada en cualquier diccionario, da al riesgo el carácter de "exposición a un daño"; asimilando esta última definición a la anterior, RIESGO sería: "exposición a un retorno menor a la medida esperada".
La actividad agrícola, como cualquier otra actividad económica, está expuesta a riesgos. Estos riesgos se podrían clasificar en riesgo de producción, riesgo climático y riesgo de precio.
Los riesgos de producción y climático han sido manejados eficientemente mediante el mejoramiento de la tecnología de insumos, traducido en el desarrollo de mejores simientes, el mayor uso de fertilizantes, el empleo de riego artificial, herbicidas, insecticidas, las nuevas técnicas de labranza y la inversión en maquinaria agrícola. Todo esto redunda en un mayor rendimiento por hectárea.
Paralelamente, el desarrollo y perfeccionamiento de nuevos seguros agropecuarios contrarresta en buena medida los riesgos climáticos.
Sin embargo los mayores rindes son necesarios pero no suficientes para mejorar la rentabilidad. Las variaciones de precios observadas en las últimas campañas afectaron directamente el resultado de la comercialización del grano cosechado, con el consiguiente deterioro de los márgenes.
El riesgo de precio no es otra cosa que la probabilidad de variaciones desfavorables en las cotizaciones. Los resultados extremos (en particular los desfavorables) en general tienen consecuencias altamente indeseables.
En las próximas entradas de este blog, trataré de desarrollar aspectos que pueden resultar interesantes en cuanto a los porqué de administrar ese riesgo precio y destacar quienes son los que más expuestos se encuentran a este riesgo. Por el momento los dejo pensando en el tema y aprovecho para agradecer la colaboración (totalmente inconsciente) del Dpto. de Capacitación y desarrollo de Mercados de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Existen al menos dos definiciones de riesgo, una económica o financiera según la cual el riesgo es la "variabilidad de los posibles retornos al valor medio esperado de los mismos"; y la que podemos encontrar en cualquier diccionario de la Real Academia Española que nos presenta al riesgo como la "contingencia o proximidad de un daño".
Como puede observarse las definiciones difieren en un punto fundamental: en finanzas el riesgo es considerado como la "variabilidad de los retornos", mientras que la definición hallada en cualquier diccionario, da al riesgo el carácter de "exposición a un daño"; asimilando esta última definición a la anterior, RIESGO sería: "exposición a un retorno menor a la medida esperada".
La actividad agrícola, como cualquier otra actividad económica, está expuesta a riesgos. Estos riesgos se podrían clasificar en riesgo de producción, riesgo climático y riesgo de precio.
Los riesgos de producción y climático han sido manejados eficientemente mediante el mejoramiento de la tecnología de insumos, traducido en el desarrollo de mejores simientes, el mayor uso de fertilizantes, el empleo de riego artificial, herbicidas, insecticidas, las nuevas técnicas de labranza y la inversión en maquinaria agrícola. Todo esto redunda en un mayor rendimiento por hectárea.
Paralelamente, el desarrollo y perfeccionamiento de nuevos seguros agropecuarios contrarresta en buena medida los riesgos climáticos.
Sin embargo los mayores rindes son necesarios pero no suficientes para mejorar la rentabilidad. Las variaciones de precios observadas en las últimas campañas afectaron directamente el resultado de la comercialización del grano cosechado, con el consiguiente deterioro de los márgenes.
El riesgo de precio no es otra cosa que la probabilidad de variaciones desfavorables en las cotizaciones. Los resultados extremos (en particular los desfavorables) en general tienen consecuencias altamente indeseables.
En las próximas entradas de este blog, trataré de desarrollar aspectos que pueden resultar interesantes en cuanto a los porqué de administrar ese riesgo precio y destacar quienes son los que más expuestos se encuentran a este riesgo. Por el momento los dejo pensando en el tema y aprovecho para agradecer la colaboración (totalmente inconsciente) del Dpto. de Capacitación y desarrollo de Mercados de la Bolsa de Comercio de Rosario.
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